Dentro de la regulación
de la subasta existen distintas posibilidades de financiación
para el posible adjudicatario.
La Ley de Enjuiciamiento Civil introduce
como novedad la posibilidad de constituir hipoteca
sobre el derecho de remate, para ello se aprobará
por el Juzgado el remate a los solos efectos de
constituir la referida hipoteca, sin que por ello
sea preciso realizar el pago del precio de remate
en el plazo de 10 días desde la celebración
de la subasta. En este caso para adquirir un bien
en subasta sólo es preciso disponer de la
consignación inicial (30% del tipo de subasta
en inmuebles 20% en muebles), siendo una interesante
fórmula que permite obtener financiación
para adquisición de inmuebles. Generalmente
el ejecutante será una entidad de crédito
y estará interesada en facilitar la constitución
de la referida hipoteca, por lo que sería
conveniente negociarla antes de concurrir a la subasta.
También prevé la ley que la consignación
previa a la subasta se realice con cantidades recibidas
de un tercero, o incluso se puede presentar aval
bancario, en ambos casos ese tercero o avalista
puede ser la entidad de crédito con la que
se está gestionando la hipoteca que antes
referíamos.
Otra fórmula, menos frecuente, de financiar
la adquisición de un bien en subasta es la
de hacer posturas ofreciendo pagar a plazos con
garantía suficiente, bancaria o hipotecaria,
en tal caso siempre que dicha postura fuera superior
al 70 % en inmuebles y 50% en muebles, el ejecutante
tendrá la facultad de mejorar posturas, salvo
que pactemos con el mismo dicho pago aplazado y
negociemos garantías suficientes a su satisfacción,
circunstancia que podrá ser favorable en
el caso generalizado de que el acreedor ejecutante
sea una entidad de crédito.
Son muchas y variadas las fórmulas de financiación
para adquirir inmuebles en subasta, y hay que tener
en cuenta que en la mayoría de los casos
los ejecutantes son entidades de crédito
que no desean adjudicarse inmuebles, sino cobrar
sus créditos, por lo que será interesante
concertar directamente con las mismas fórmulas
para financiar nuestra compra.